Interesantemente, en este pasaje al parecer Dios quiere evitar que el hombre coma de ese árbol, pero en la venida de Jesús, ahora se nos extiende la mano para formar parte de la vida eterna. Osea que, al final, realmente los que se salven serán como quien comiera de ambos árboles, pero habiendo ya elegido el camino correcto de la bondad.

Genesis 3:22