Psalm 27:10 ASV

En muchas ocasiones sentimos que estamos solos, que nadie se preocupa de nosotros, que para nadie somos importantes, pero en estas palabras Dios me recuerda que el siempre esta conmigo, siempre, sin importar si lo merezco o no, sin importar si los demás lo creen o no, Dios siempre tiene sus brazos abiertos para cada uno de nosotros.