Este versículo nos muestra lo equivocados que muchas veces estamos cuando nos vanagloriamos de los pequeños éxitos que hemos recibido. No está mal estar contentos y relativamente orgullosos de algo que hemos obtenido, siempre y cuando reconozcamos que el Señor es mucho más grande, fue él el que nos autorizó la victoria y él quien nos impulsó en todo momento. Nosotros estamos en su propiedad, porque todo es de él y responde a sus propósitos. Por eso, tampoco debemos dejarnos llevar por contiendas, porque si Dios así lo quiere, nos dará lo que buscamos. Nada ganaremos airándonos contra los demás, si realmente estamos obedeciendo a Dios, él nos dará victoria, debemos depositar la fe en él.

1 Chronicles 29:11